Crónicas Cinecicléticas

CRÓNICA CINECICLÉTICA XVI

.:: MOZAMBIQUE. ¡¡¡¡BOM DIA, BOM DIA, BOM DIA!!!! ::.

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Al menos a mi me ocurre que no sabes definir bien si cuando te quejas demasiado es producto de “las terribles circunstancias en la que está envuelta tu cotidianidad”, o simplemente es por la debilidad propia de tu carácter. Pero la vida siempre te da la oportunidad de reflexionar y aclarar ésta y muchas otras cuestiones. Y digo esto, porque veníamos quejándonos, entre otras cosas, del rugoso asfalto y de los toboganes imposibles de las recién estrenadas carreteras del sur de Tanzania, y también de la poca frecuencia con la que nos encontrábamos algún puestecillo callejero donde aprovisionarnos de comida; algo siempre había, aunque nos quejábamos, sobre todo, de la poca variedad. Pues he aquí que tras cruzar la frontera por Masuguru (cruzando el río Ruvuma), y ya en Mozambique, nos encontramos con que el asfalto sería parte de nuestros anhelos soñados, lo mismo ocurriría con lo que llevarse al estómago, que no pasaría de algo más allá de un paquete de galletas o botellas de ron, que es lo que dispensaban los destartalados y escasísimos puestos en las mínimas aldeas. La realidad nos regalaba la oportunidad de conocer un poco más nuestros propios límites. Por delante teníamos 190 km de pista y como objetivo llegar a la localidad de Mueda donde el camino recuperaba el asfalto. Esta pista estaba llena de trampas, los primeros tramos de arena nos avisaban. Tocaba sufrir y, si no quejarse con razón, al menos, recapacitar y pensar cuando no hacerlo. El mato (como se denomina en portugués a la selva, o el bosque), no era denso, era simplemente impenetrable.

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CRÓNICA CINECICLÉTICA XV

.:: TANZANIA. MASAIS Y DIENTES DE TIBURÓN ::.

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Entramos en Tanzania subiendo y bajando colinas.

Volvíamos a estar solas, tras las saneadoras visitas de las amistades queridas. Regresaron a sus nidos. Estábamos las dos de nuevo en nuestra sola compañía, y en nuestra solitaria soledad (eso no cambiará nunca).

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CRÓNICAS CINECICLÉTICAS XIV

.:: KENIA. NO ES PAÍS PARA BICIS ::.

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Llevábamos 16 meses viajando a la velocidad de un camaleón, por lo que hacer 4000 km en sólo unas horas sin ver paisaje alguno, no era lo que habíamos planeado en principio. Saltarnos fronteras y un buen tramo del continente sin pedalearlo nos producía tristeza y rabia pero, esta vez, la seguridad se convirtió en cuestión crucial. Todos/as los/as consultados/as nos desaconsejaron ir hacia el sur, atravesando Nigeria o Camerún, y menos aún hacerlo por el inestable centro africano. Tampoco íbamos demasiado bien de tiempo si queríamos seguir con nuestro pausado ritmo y llegar a Madagascar. No había otra, decidimos volar (con desagrado) hacia otro mundo. El camaleón de convirtió en guepardo por unas horas. (más…)

CRÓNICAS CINECICLETICAS XIII

.::TOGO, EL PAÍS BISAGRA::.

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No habíamos oído hablar mucho sobre Togo, sólo sabíamos que nos esperaban cosas ricas para comer. Sólo con eso ya teníamos ganas de llegar, después de unos meses comiendo “to” (pasta de maíz, o a veces mandioca , bastante sosa y acompañada por salsas más bien poco apetecibles, que se come en Burkina Fasso). (más…)

CRÓNICAS CINECICLÉTICAS XII

.:: BURKINA FASSO (En el país de las bicicletas) ::.

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Hace casi dos años, en compañía de nuestra querida amiga y colaboradora Cristina Espiga, acudimos invitadas al FESPACO (Festival Panafricano de cine que se celebra cada dos años en Ouagadougou) en busca de películas y sobre todo contactos que nos pudieran servir de ayuda, en la por entonces delirante realización de nuestro sueño-proyecto. Fuimos sin bicis, solo con el cine bajo el brazo. Aquella semana fue productiva; una vez explicado el proyecto una y otra vez, conseguimos algunos filmes directamente de manos de sus autores, y también algunos contactos que nos serían muy útiles a posteriori sobre el terreno. Incluso conseguimos proyectar varias veces en el programa del festival. (más…)

CRÓNICAS CINECICLÉTICAS XI

.:: MALI ::.

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Las ganas de volver a un país son directamente proporcionales a la amabilidad y la hospitalidad de la gente. Y esto, desde mi punto vista, es lo bueno de viajar. Es el factor sorpresa y el más importante. Puedes conocer de antemano el paisaje por fotos, te puedes informar de la gastronomía y de la cultura, pero a la gente hay que conocerla in situ. Y esto, para mí, es lo que te hace estar a gusto en un país, su gente. (más…)

CRÓNICAS CINECICLÉTICAS X

.::FOUTA DJALLON::.

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Releyendo las crónicas anteriores y los artículos publicados, revisando los álbumes de fotos subidos al Facebook, he intentado hacerme una idea, de un modo general, de lo que reciben las personas que nos leen y nos perciben a través de las imágenes, y he llegado a la conclusión de que el mensaje es un tanto idílico, no engañoso pero si quizás incompleto. Es cierto que la idea no es transmitir un mensaje demasiado áspero o incómodo, pero creo que ha llegado la hora de equilibrarlo un poco. No hay nada engañoso en todo lo emitido anteriormente, ni siquiera está dulcificado, y también es verdad que hasta ahora el viaje y el proyecto no dejan de darnos satisfacciones, pero esta vez me gustaría acercar la dureza del viaje y los encuentros con realidades difíciles. También es cierto que es una elección libre viajar de esta manera y que debemos ser adultas y saber amortiguar lo que percibimos, pero al tiempo somos seres humanos con flaquezas y debilidades (físicas y anímicas) y eso nos modela, tanto si gozamos y nos enriquecemos con la parte más amable y dulce de los seres humanos, como si nos enfrentamos a la más cruel y abyecta de ellas. No todo es color de rosa, la fatiga física, el látigo de las condiciones meteorológicas, la falta de buena alimentación o de descanso, o sencillamente la saturación de nuestra propia compañía (¡ojo al dato!: un año largo de convivencia continuada puede hacer fruncir el ceño incluso a la pareja mejor avenida del mundo) hacen que lleguemos a reacciones personales que nunca hubiéramos imaginado en “situaciones normales”. Quizás haya llegado el momento de mostrar nuestra parte más frágil. (más…)