CRÓNICAS CINECICLÉTICAS XII

.:: BURKINA FASSO (En el país de las bicicletas) ::.

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Hace casi dos años, en compañía de nuestra querida amiga y colaboradora Cristina Espiga, acudimos invitadas al FESPACO (Festival Panafricano de cine que se celebra cada dos años en Ouagadougou) en busca de películas y sobre todo contactos que nos pudieran servir de ayuda, en la por entonces delirante realización de nuestro sueño-proyecto. Fuimos sin bicis, solo con el cine bajo el brazo. Aquella semana fue productiva; una vez explicado el proyecto una y otra vez, conseguimos algunos filmes directamente de manos de sus autores, y también algunos contactos que nos serían muy útiles a posteriori sobre el terreno. Incluso conseguimos proyectar varias veces en el programa del festival. (más…)

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CRÓNICAS CINECICLÉTICAS XI

.:: MALI ::.

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Las ganas de volver a un país son directamente proporcionales a la amabilidad y la hospitalidad de la gente. Y esto, desde mi punto vista, es lo bueno de viajar. Es el factor sorpresa y el más importante. Puedes conocer de antemano el paisaje por fotos, te puedes informar de la gastronomía y de la cultura, pero a la gente hay que conocerla in situ. Y esto, para mí, es lo que te hace estar a gusto en un país, su gente. (más…)

CRÓNICAS CINECICLÉTICAS X

.::FOUTA DJALLON::.

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Releyendo las crónicas anteriores y los artículos publicados, revisando los álbumes de fotos subidos al Facebook, he intentado hacerme una idea, de un modo general, de lo que reciben las personas que nos leen y nos perciben a través de las imágenes, y he llegado a la conclusión de que el mensaje es un tanto idílico, no engañoso pero si quizás incompleto. Es cierto que la idea no es transmitir un mensaje demasiado áspero o incómodo, pero creo que ha llegado la hora de equilibrarlo un poco. No hay nada engañoso en todo lo emitido anteriormente, ni siquiera está dulcificado, y también es verdad que hasta ahora el viaje y el proyecto no dejan de darnos satisfacciones, pero esta vez me gustaría acercar la dureza del viaje y los encuentros con realidades difíciles. También es cierto que es una elección libre viajar de esta manera y que debemos ser adultas y saber amortiguar lo que percibimos, pero al tiempo somos seres humanos con flaquezas y debilidades (físicas y anímicas) y eso nos modela, tanto si gozamos y nos enriquecemos con la parte más amable y dulce de los seres humanos, como si nos enfrentamos a la más cruel y abyecta de ellas. No todo es color de rosa, la fatiga física, el látigo de las condiciones meteorológicas, la falta de buena alimentación o de descanso, o sencillamente la saturación de nuestra propia compañía (¡ojo al dato!: un año largo de convivencia continuada puede hacer fruncir el ceño incluso a la pareja mejor avenida del mundo) hacen que lleguemos a reacciones personales que nunca hubiéramos imaginado en “situaciones normales”. Quizás haya llegado el momento de mostrar nuestra parte más frágil. (más…)